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Claude CahunEn aquel París de entreguerras, la primera mujer que realiza una exposición es la fotógrafa francesa (1879-1962). Lo hace en 1925 en el Salón de Otoño. Se dedica profesionalmente a la fotografía desde 1920, después de colaborar con su marido ciéntífico en labores de microfotografía. Su estilo cabalgó entre el pictorialismo (sus desnudos) y el constructivismo, afín a Moholy (reportajes publicitarios para la Renault y Bon Marché). Fue pionera en fotografiar hombres desnudos, modelos poco usuales en aquella época. Como homenaje a su marido muerto en 1929, Laure publicó el libro Micrographie Décorative, sirviéndose de las microfotografías con las que había colaborado con él en sus publicaciones ciéntíficas.

(1894-1954) fue otra artista francesa polifacética. Fue actriz, escritora y fotógrafa desde 1910. Sus trabajos más representativos son sus propios autorretratos en los cuales experimentó con variadas técnicas que se anticipaban más allá del vanguardismo imperante. Después de ser detenida por la Gestapo en 1944, fue deportada a un campo de concentración. Allí su inspiración artistica se apagó y ya no volvió a ser la misma.

Dora MaarCon Man Ray y con otros fotógrafos surrealistas, se relaciona (1907-1997). Después de estudiar pintura y fotografía, esta francesa tiene su estudio en la rue dÁstorg, nº 29. Lo mismo realiza fotografías publicitarias, retratos, paisajes, desnudos, fotomontajes o se va a fotografíar la calle a París, Barcelona o Londres. En 1936, con 29 años, conoce al pintor Pablo Picasso, gracias a su amigo Paul Eluard. Su dominio del idioma español, debido a que vivió en Argentina hasta los 19 años, hizo que Picasso se fijara en ella. Un encuentro posterior terminó en una relación amorosa que duraría casi nueve años. Durante ese tiempo, Dora se dedica por entero a fotografiar a su amante. Documentó de un modo escrupuloso el proceso de creación de su famoso cuadro Guernica durante el año 1937. Al mismo tiempo, ella realiza sus mejores obras surrealistas. En 1943, la relación hace aguas y Dora pierde la razón, dejando de fotografiar hasta el final de su vida.

La pintora estadounidense (1893-1982) se instala en París en 1924. Viene de recorrer casi toda Europa en sus años de formación, incluyendo la Escuela Bauhaus. En 1928 decide cambiar la pintura por la fotografía y sobrevive haciendo retratos a muchos artistas de la época. Pronto sus fotografías con juegos de espejos y sus bodegones le permite ampliar a la fotografía de moda y publicitaria. A raiz de sus viajes a las islas de Ibiza y Formentera, en Baleares, se dedica al desnudo femenino superpuesto sobre paisajes. En 1940, abandona la fotografía por la pintura.

Ilse BingA la vista de unas fotografías de Florence Henri, expuestas en una exposición colectiva en Francfurt, la recien licenciada en Historia del Arte, (1899-1998) decide emigrar a París en 1930. Allí, mientras se gana la vida colaborando en varios periódicos y revistas alemanas y francesas, expone por primera vez en 1931 en París y en 1936 en Nueva York. Por su denodada labor periodística, en 1932, un crítico la denominó la Reina de la Leica, marca a la que se mantendría fiel a lo largo de toda su carrera. En 1940, fue internada en un campo de concentración en Los Pirineos y un año más tarde fue liberada. Desde Marsella pudo obtener una visa para trabajar en la revista Harper´s Bazaar en Nueva York. En 1942 partió con su marido hacia Estados Unidos sin los negativos que milagrosamente había salvado en el campo de internamiento. Un amigo se los envió a Marsella desde París pero no llegaron a tiempo. A pesar de los bombardeos aliados que sufrió el puerto de Marsella, los negativos permanecieron a salvo en la oficina de Correos hasta el final de la guerra. Una vez que llegaron a Nueva York, Ilse no tenía suficiente dinero para pagar los costes aduaneros y tuvo que decidir qué negativos conservaría. Las fotos realizadas por Ilse en su primera etapa se perdieron sin remedio.

Desde Alemania llega también a París en 1926, (1897-1985), siendo ya una profesional de la fotografía. Ha recibido una buena formación en Munich y en Berlin. Después de vivir un año en Amsterdam con el director de cine Joris Ivens, la pareja se instala en París. Se casan por conveniencia y sobreviven haciendo retratos, desnudos y fotografía de moda. Es conocida por su publicación Metal, de 1928, cuyas fotografías recuerdan al constructivismo de László Moholy-Nagy.

Germaine KrullDesde Austria, (1881-1963) llega a París, en 1925. Ya es una reputada retratista y se hace llamar Madame D´ora. Su estudio de Viena data de 1907. La originalidad de los retratos realizados a la aristocracia vienesa en los últimos años ha llegado a París. Viene para instalarse en su nuevo estudio y realiza fotos para las principales revistas de moda, gracias a su efectista técnica de difuminar los contornos o flou.

Mención aparte merecen varias fotógrafas que desarrollaron su trabajo al margen de estas corrientes artísticas por su lugar de residencia. En el Reino Unido empieza a destacar la figura de (1893-1975). Pintora de formación, ya se interesó por la fotografía con 17 años. En 1914 abrió un estudio en Londres donde retrató a famosas personalidades. Sus retratos llamaron la atención de las revistas de moda, por lo que, a partir de los años 20, se dedicó a la fotografía publicitaria. Fue famosa por sus retratos en color, destacando la serie de retratos Goddesses (Diosas), de chicas de la alta sociedad inglesa encarnando a diosas griegas. Fue una de las primeras personas en utilizar la técnica de la fotografía en color inventada por D.A. Spencer en 1932. La toma de la fotografía y el revelado con esta técnica necesitaba de unas buenas dotes paciencia y habilidad, cualidades que Madame Yevonde tenía de sobra.

Manuel Alvarez Bravo (1902-2002) era un reconocido fotógrafo dentro y fuera de México y su esposa Lola Alvarez Bravo (1907-1993) trabajaba con él como su asistente. Amigo de Tina Modotti, Manuel fue quién le sustituyó en su trabajo para la revista Mexican Folkways cuando la italiana fue expulsada de Mexico en 1930. Ante la necesidad de dinero para instalarse en Alemania, Tina había vendido dos de sus cámaras al matrimonio Alvarez Bravo. La cámara Graflex de Tina pasó a manos de Lola y su marido la instruyó en las técnicas de la fotografía. En 1931, Manuel enfermó y Lola afrontó en solitario el negocio durante el tiempo que duró la convalescencia, convirtiéndose en la primera mujer responsable de un estudio fotográfico en México. Cuando el matrimonio se separó en 1934, Lola se estableció como profesional manteniendo el apellido de su marido. Por esas fechas, Lola ya estaba muy bien relacionada con los artistas plásticos surgidos tras la Revolución mexicana de 1910, como Diego Rivera, Frida Kalho, Rufino Tamayo, Siqueiros y María Izquierdo. Durante casi 50 años, Lola se mantuvo en activo, realizando trabajos publicitarios, fotorreportajes, retratos, etc., para ganarse la vida. Al mismo tiempo, realizó fotografías más personales, fotomontajes y trabajos de documentación sobre México. En 1950, Lola abrió al público su Galeria de Arte Contemporáneo, donde su amiga presentó su primera y única exposición individual (1953). Lola llegó a ser profesora en la prestigiosa Academia de San Carlos de Artes plásticas y Arquitectura ubicada en Mexico capital.

Lola Alvarez BravoEn Argentina, la alemana (1912-2005) se dedica a la fotografía en los primeros años 30, después de que su padre le prohibiera cumplir su sueño de ser bailarina. Durante la década de los 30 se dedicó a retratar a personajes famosos del mundo del espectáculo de este país. Se convirtió así en la primera mujer que elevó la fotografía a arte en Argentina.

En el Líbano destaca la figura de (1896-1955) quien recibió su primera cámara como regalo en su 17 cumpleaños. Durante su época de estudios realizó numerosas fotografías de las ruinas arqueológicas de Baalbek. En los años 30, instaló su estudio en Nazaret. Compatibilizaba los retratos con las fotografías al aire libre de Nazaret, Haifa, Belén,...Era considerada una reputada fotógrafa y ofrecía un servicio de coloreado de las fotografías. A partir de 1948 se desconoce su trayectoria profesional debido al estallido de la guerra árabe-israelí.

Después de la II Guerra Mundial, un gran número de fotógrafas vanguardistas europeas emigraron hacia países americanos. Grete Stern realizó sus fotomontajes de la serie Sueños en Argentina sobre la opresión de las mujeres. Su compañera Ellen Rosemberg, ahora Ellen Auerbach tras su matrimonio, se marchó a Estados Unidos después de haber vivido unos años en Palestina. A Estados Unidos habían emigrado Lotte Jacobi e Ilse Bing. En Méjico se refugiaron las fotorreporteras Tina Modotti y Kati Horna. Lucia Moholy se refugió en Londres, donde consiguió un trabajo de documentación para la UNESCO que le obligaba a viajar con frecuencia a países del Oriente Medio. En Asia se exilió Germaine Krull.

Durante la década de los 40 y 50 se pusieron en el mercado un amplio catálogo de cámaras fotográficas, como Polaroid y en el año 1948; desarrolla el pentaprisma en 1949 y en 1959 se presenta la . Por otro lado, el mundo de la imagen va ganando terreno debido a la probada influencia que ésta ejerce en la emergente sociedad de consumo. El invento de la televisión ha aumentado aún más ese poder de la imagen. En la década de los 50, la fotografía despega. La publicidad, la moda y el reportaje serán los destinos más demandados de la fotografía. Todos ellos desarrollarán un sentido artístico, donde convivirán las fotogarías manipuladas con las realistas. Hasta la era internet, todas las fotografías se distribuyen a través de agencias y/o se exhiben en galerías, museos, revistas y periódicos. La fotografía se hace cada vez más omnipresente.

Michiko KonEn esta última mitad del siglo XX, se incorporan numerosas fotógrafas profesionales. Unas estudiarán en Universidades y otras se formarán asistiendo a clases impartidas por profesionales. Las mujeres más afortunadas u obcecadas lo harán en las clases magistrales impartidas por fotógrafos tan renombrados como Ansel Adams, Lisette Model o Berenice Abbot.

La fue promovida, en 1955, por el anciano fotógrafo Edward Steichen (1879-1973), miembro cofundador de Photo-Seccesion. A pesar de su edad, el entusiasmo derrochado en la preparación de esta gran exposición fue loable. En plena guerra fría, Steichen era director del Museo de Arte Contemporáneo (MoMA) de Nueva York. Con esta exposición pretendía hacer reflexionar al mundo sobre la importancia del hombre y de la necesidad de vivir en paz, sin importar su raza, religión o sexo. Hizo un llamamiento a numerosos fotógrafos profesionales y amateurs para que colaborarán en esta idea y se recibieron más de 2 millones de envíos. Finalmente, Steichen seleccionó 503 fotografías de 273 fotógrafos repartidos en 68 países. Hasta 1964 circularon por todo el mundo varias versiones itinerantes de esta exposición y fueron vistas por más de 9 millones de personas. Una de estas versiones fue donada por el MoMA para ser expuesta permamentemente en el Castillo de Clervaux, en Luxemburgo, patria natal de Steichen.

Después de la segunda guerra mundial, la economía de los países desarrollados fue recuperándose rápidamente, gracias a la aplicación de políticas económicas que impulsaban el "Estado del bienestar". La organización del trabajo en cadena aumentó la productividad y abarató costes. Aumentaron los puestos de trabajo y las clases bajas y medias pudieron acceder a bienes de consumo como nunca antes se había hecho. Sin embargo, las políticas de conservación del Estado de bienestar sirvieron también para crear un patriotismo desmesurado, que debía defenderse de cualquier amenaza. A mediados de los años 60, la juventud de los países desarrollados se revela contra una tradición cultural estricta que encorseta excesivamente los valores humanos (religión, familia, trabajo, amigos), pero que al mismo tiempo no deja de provocar conflictos bélicos para proteger ese Estado del bienestar. Bajo la sombra de la guerra fría, las décadas de los 60 y 70 verían la proliferación de contraculturas, como el movimiento hippie, y de conflictos bélicos en Corea, Vietnam, Camboya o Laos. La revolución cultural de los 60 ofreció un nuevo enfoque a la fotografía artistica y supuso una nueva oportunidad para que la mujer se consolidara en la fotográfía de prensa.

Ouka LeeleLa fotografía artística más radical llega desde Japón. (1947) se interesó por la fotografía en los años 60. En los últimos años de la década de los 70 publicó un libro sobre Yokosuka, la ciudad en la que se crió. Para este trabajo optó por utilizar películas de grano grueso muy a la moda de esta década. En los 80, realizó su serie de fotografías Mother en la que fotografió ropas pertenecientes a su madre muerta. En los 90 se ha dedicado a fotografiar primeros planos de cuerpos mutilados o de ancianos.

(1955) comenzó a estudiar fotografía en Tokio, justo después de titularse en Bellas Artes en 1978. Su fotografía consiste en bodegones con elementos vivos, tales como pescados, plantas o elementos textiles. Ella vive cerca de un mercado y allí consigue todos sus elementos para construir sus bodegones. Después los destruye y solo permanece en la fotografía.

La fotografía artistica de los 60 y 70 rompió con los cánones establecidos, creando también una interesante fusión de estilos. (1957) se vió atrapada por la fotografía en 1976, cuando un compañero de su escuela de pintura le aconsejó apuntarse a un curso en Photocentro. Su pasión por la pintura le empujó a combinar ambas técnicas. Comienzó tomando fotografías en blanco y negro, que pintaba con acuarelas, inaugurando así un estilo muy personal en el que predomina el colorido en todas sus obras.

Se fue de Madrid a Barcelona y luego a Nueva York y México, regresando de nuevo a Madrid en 1981. Desde 1977, Madrid vivía una explosión de libertad y creatividad, conocida como movida madrileña. Cuando Ouka Lele vuelve a Madrid, vive esos años con la sombra de un cáncer y con sus amigos Ceesepé, Almodovar, Alberto García Alix y Javier Mariscal. Compatibiliza la pintura y la poesía con la fotografía. En 1989 le añade un E a su nombre convirtiéndose en Ouka Leele. Después de una década de retiro para criar a su hija, renace con nuevos proyectos en el año 2000, pero hasta 2005 no volverá de nuevo a la fotografía. Con las nuevas técnicas digitales, Ouka se mostraba reacia a continuar con la fotografía. No obstante, la concesión del Premio Nacional de Fotografía en aquel año 2005 le animó de nuevo a intentar nuevas formas de expresión.




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